Módulo 9: La Escuela Agroecológica Margarita Murillo consolida capacidades en valor agregado y autogestión comunitaria

El Paraíso, Honduras – 28 de junio de 2026. Del 21 al 27 de junio, la Escuela Agroecológica Margarita Murillo, de la organización La Vía Campesina Honduras, desarrolló con éxito el Módulo IX de su programa formativo. Esta jornada consolidó los aprendizajes prácticos en procesamiento de alimentos bajo un dinámico modelo de rotación de roles, permitiendo que las y los 33 educandos dominaran de forma integral las cadenas de valor de la producción local en el campo y la agroindustria artesanal.

El proceso formativo contó nuevamente con el acompañamiento técnico de instructores del Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP), fortaleciendo la alianza que busca dotar a la juventud y mujeres campesinas de herramientas de gestión de calidad, contabilidad de costos y mercadeo, demostrando la viabilidad económica y organizativa de la propuesta agroecológica.

Rotación técnica, control de calidad y valor agregado

A diferencia de la etapa anterior, el Grupo 1 asumió el procesamiento de raíces, tubérculos y musáceas con el instructor Said Humberto González. El estudiantado se distribuyó y rotó de forma coordinada en tareas que abarcaron desde el corte en las parcelas 100% orgánicas de la escuela hasta el pelado, rayado, sazonado y sellado de snacks.

Durante el taller se enfatizó en la rigurosidad técnica: el control del grosor exacto del plátano, la malanga y la papa para garantizar la textura crujiente del producto final, el manejo preciso de la temperatura del aceite para evitar que la papa pierda firmeza, y los criterios de selección de la yuca para asegurar su calidad en el mercado. Al cierre de la semana, el grupo logró una producción diversificada lista para competir comercialmente: 108 bolsas de tajadas de plátano (barbacoa, naturales, sal y limón), 46 de mínimo verde y 82 bolsas de tajadas combinadas.

Por su parte, el Grupo 2 asumió el control del procesamiento lácteo guiado por el instructor Rigoberto Espinal. Las y los jóvenes aplicaron estrictas normas de higiene y desinfección para operar equipos como la descremadora. Además de dominar la elaboración de cuajada y quesos variados, el miércoles sacaron adelante el proceso de elaboración de vino lácteo, logrando un aprovechamiento óptimo de los nutrientes del suero. La producción láctea final sumó 18 libras de queso con chile, 20 libras de cuajada fresca y 26 medias de mantequilla artesanal.

Capacidad resolutiva, mística y trabajo colectivo

La formación de la escuela demostró su carácter integral el día jueves cuando, ante la ausencia temporal del instructor técnico, el Grupo 2 se volcó al campo de forma autogestionada. Por la mañana asumieron las tareas en el semillero de café, donde realizaron el trasplante a bolsas de tierra de las chapolas que contaban con tres meses de siembra. La actividad incluyó la selección de las plantas más fuertes y sanas, aplicando además la desinfección de las raíces de las chapolas para prevenir el «mal de raíz». Se constató que, gracias a la selección previa de las semillas antes de la siembra original, se obtuvo un estimado del 90% de germinación exitosa en el semillero.

El cierre de las jornadas reflejó el espíritu colectivo y solidario de la organización. Durante el último día, la producción de tajadas se trasladó de inmediato al portón de las instalaciones de la escuela para su venta directa a los pobladores de la zona. Mientras un grupo gestionaba la comercialización de los snacks, el otro equipo se coordinó para realizar labores de limpieza y mantenimiento en los alrededores externos del centro de formación.

Con la planificación de las próximas coordinaciones de los núcleos de base, la Escuela Agroecológica Margarita Murillo reafirma que la soberanía alimentaria en Honduras se defiende apropiándose del conocimiento técnico y construyendo autonomía desde las comunidades rurales.

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