Sembrando Conciencia y Rebeldía: Escuela Agroecológica Margarita Murillo Culmina Exitoso IV Módulo sobre Feminismo Campesino y Soberanía Alimentaria

El Portillo, El Paraiso – Con una profunda mística de resistencia y un firme compromiso con la transformación de los territorios, la Escuela Agroecológica Margarita Murillo (EAMM), articulada en el proceso actual de la Coordinación Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC–Vía Campesina), llevó a cabo con pleno éxito su Módulo IV, titulado: “Feminismo Campesino y Popular en el Proceso Actual de la CLOC – Vía Campesina”.

El encuentro, desarrollado del 08 al 13 de diciembre, reunió a educandos y educandas de diversos puntos del país bajo una premisa clara: el trabajo construye y es la clave para el desarrollo humano, pero la soberanía alimentaria solo será posible si se desmontan las desigualdades históricas del capitalismo y el patriarcado.

De Campesino a Campesino: Multiplicar la Agroecología desde las Bases

La jornada inició con la socialización de la metodología “Campesino a Campesino” (CaC), inspirada en las exitosas experiencias de cooperativismo, solidaridad y soberanía alimentaria de la República de Cuba.

Desde la Coordinación Pedagógica de la EAMM se definió una estructura clave para masificar el movimiento en las comunidades:

  • Educandos como Promotores: Encargados de llevar la agroecología a sus grupos de base y empresas campesinas.
  • Facilitadores: Coordinadores y presidentes de las empresas campesinas que multiplicarán las prácticas mediante intercambios, talleres y asambleas.
  • Coordinadores y Aliados: El equipo técnico de la EAMM y las instituciones hermanas que acuerparan el proceso.

Asumiendo el principio rector de “empezar despacio y en pequeño”, los promotores se comprometieron a implementar de forma inmediata técnicas de bajo costo inicial que resuelvan los problemas productivos más urgentes de sus parcelas. Además, la jornada reafirmó los saberes prácticos con la elaboración de Bocashi, composteras, lombricultura y la creación de arriates para un Huerto Campesino, cerrando el primer día con un emotivo Intercambio de Semillas Nativa y Criollas, reafirmándolas como un “bien común de los pueblos al servicio de la humanidad”.

Desarmando el Patriarcado y el Capitalismo desde el Territorio y el Hogar

Durante la semana, los módulos teóricos profundizaron en la evolución de las sociedades, analizando cómo el surgimiento de los excedentes, el comercio y la tecnología bajo el modelo capitalista profundizaron la división social y sexual del trabajo, así como la crisis ambiental actual.

A través de debates colectivos inspirados en la huelga bananera de 1954, las luchas de los años 80 y el legado de compañeras como Berta Cáceres, se analizó cómo el patriarcado y la explotación patronal operan desde lo macro (como las maquilas y el agronegocio) hasta lo micro (el machismo en los hogares y la exclusión de las mujeres en las juntas directivas comunitarias).

“El trabajo no remunerado es una forma de cuidado que absorbe el tiempo de las mujeres en el campo. Cuando una compañera se enferma, la casa no se detiene; ella se levanta a seguir cuidando. Necesitamos democratizar el cuido de la salud mental, del cuerpo y del ambiente”, compartieron las y los educandos tras analizar los planteamientos del feminismo comunitario y popular.

Manos a la Tierra: Soberanía Alimentaria en Acción

Fieles a la mística de que la teoría se siembra en la práctica, los días jueves y viernes se convirtieron en jornadas intensas de trabajo de campo e ingeniería comunitaria:

  • Infraestructura Hidrológica: Instalación de bombas y tuberías para el llenado de lagunas de producción acuícola.
  • Soberanía Piscícola: Se llevó a cabo la siembra de 9,000 alevines de Tilapia Negra (6,000 en la Laguna #2 y 3,000 en la Laguna #1), complementado con un taller práctico para el cálculo de raciones alimentarias.
  • Mantenimiento Comunitario: Labores de manejo de Bocashi, limpieza de los alrededores de la escuela y fortalecimiento del Huerto Campesino.

El encuentro concluyó el sábado 13 de diciembre con un emotivo compartir de cosechas, donde los núcleos de base celebraron los frutos de la tierra, consolidando a la Escuela Agroecológica Margarita Murillo no solo como un espacio de formación técnica, sino como un faro de dignidad, organización y pedagogía popular para el campo hondureño.

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

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